La ampolla de Asclepio - La respiración (1)

Respiración = R.E.S.P.I.R.A.Z.I.O.N.E.

por Crisostomo Gervasi, maestro de Tui Na y disciplinas orientales

Así como el primer momento de nuestra vida comienza con un respiro, también nuestro último instante termina con un respiro. Parece muy obvio, pero si lo pensamos con atención todos los seres vivos de la tierra no pueden vivir sin respirar. La respiración consciente – además de llevar numerosos e increíbles beneficios que potencian la salud – lleva a una mayor conciencia de sí e induce el cuerpo a calmarse y abrirse, permite al oxígeno moverse hacia el cerebro para una mayor claridad de pensamiento y permite al corazón ser feliz. Quiero llamar vuestra atención sobre un valor muy importante que todos tenemos desde nuestro nacimiento:

¡La respiración es vida!!!

Por cada letra que constituye la palabra respiración (en italiano es R.E.S.P.I.R.A.Z.I.O.N.E.) quise asociar un término como excusa para profundizar este tema:

R – como Ritmo

Una respiración con ritmo inestable puede provocar ansiedad, miedo, la sensación de ser irreal o fuera de sí y hasta puede llegar a provocar alucinaciones. La respiración puede ser controlada conscientemente e inconscientemente. El primer paso hacia una respiración sana es tomar conciencia de cómo somos realmente y respirar. Una persona enferma normalmente tiene una respiración rápida; una persona sana – por lo contrario – respira lentamente y con un nivel de relajación que corresponde a su capacidad. Por cualquier enfermedad busquen ayuda en una respiración profunda.

E – como Energía

La energía que nuestro cuerpo produce a través de la respiración. El Qi que fluye en los meridianos está condicionado por la respiración. La energía que emite la vida a través de la respiración, dando la posibilidad a todos nuestros órganos de funcionar regularmente y de manera equilibrada. Toda la energía divina que llega desde arriba debe primeramente pasar por el sistema respiratorio y, desde allí, subir hacia la mente y llegar al corazón. Cada ser humano tiene una respiración diferente. El propósito final del proceso respiratorio es la purificación del pensamiento.

S – como Spirito (Espíritu)

“Pneuma” (Neuma) en griego significa respiro, aire, soplo vital que, según los términos de los primeros filósofos griegos presocráticos, indicaba el alma. A través de una filosofía espiritual se lo entiende como Espíritu. Pneuma (Neuma) como espíritu pertenece al dios que dona la vida a las cosas y guía según su voluntad (desde wikipedia, la enciclopedia libre).

P – como Pulmones

Son los dos órganos principales de la respiración. Están ubicados en la caja torácica a los dos lados del corazón y poseen la capacidad de expandirse y relajarse siguiendo los movimientos de la jaula torácica y del diafragma.

I – como Individual

Perfeccionar la respiración lleva a una mayor capacidad de concentración sobre los órganos de acción y de control mental del individuo, en cualquier lugar se encuentre. Esta concentración es consciente, pero no da resultados si no viene ejecutada antes de evaluar el control de la respiración individual. Concentración significa que los órganos de control mental cuales ver, sentir, oler, saborear y tocar tienen equilibrio sobre un lugar único. Un individuo puede mantenerse libre de los pensamientos solamente en el momento en que el acercamiento está bajo el control de la mente consciente.

R – como Relajación

¿Quién entre ustedes puede afirmar de comprender claramente el significado verdadero de la palabra “Relajación”?
Para algunas personas relajarse corresponde a llegar a casa del trabajo, ponerse las pantuflas, sentarse sobre el sillón y mirar la tele, tomar cerveza o a lo mejor tomarse una siesta durante el día. En realidad la relajación física y mental es muy diferente. Existen personas que tienen miedo de la palabra ‘relajación’ porque tiene una connotación negativa, como ad ejemplo se la asocia al ser vagos, improductivos y a la pérdida de bienes materiales. No siempre logramos reconocer estar tensionados cuando tenemos tensiones. La tensión y el estrés llegaron a ser un estado natural del cuerpo y de la mente. Las técnicas de relajación nos ayudan a dormir mejor y a sentirnos mejor sin recorrer al uso de fármacos químicos. ¿Cómo? La práctica regular de relajación mental y física puede ser ayudada por la respiración. Trabajar con la respiración es eficaz, conveniente, gratuito.

A – como Aire

Desde el libro “La Respiración” de Omraam Mikhael Aivanhov: El aire que respiramos es como una “bocanada”, lleno de fuerzas inauditas. Si se expulsa muy rápidamente los pulmones no pueden “cocinarlo”, “digerirlo”, asimilarlo suficientemente para que el organismo traiga beneficios de las fuerzas que contiene. Esta es la razón por la cual muchas personas están cansadas, nerviosas, irritables: no saben nutrirse correctamente del aire, no lo mascan, lo expulsan inmediatamente. Respiran solamente con la parte alta de los pulmones y resulta que el aire viciado no puede ser expulsado y sustituido con aire puro. La respiración profunda es un ejercicio magnífico que hay que pensar y practicar porque renueva las energías.

Z – como Zhen

¿Qué es el Zen? El Zen– en su esencia – es el arte de ver adentro de la verdadera naturaleza de cada ser. Es una filosofía budista a la que no se puede acceder con el pensamiento, sino a través de una práctica que se transforma en una fuerza motriz poderosa: un arte del vivir, una manera de ser. Según el Zen esto se alcanza a través de la práctica de vivir con simplicidad con todo nuestro ser y actuar según nuestra propia naturaleza. La respiración Zen no puede ser comparada con ningún otro tipo de respiración. Tiende a establecer un ritmo lento, poderoso, natural. Si nos concentramos en una espiración suave, larga y profunda, la inspiración ocurre naturalmente. El aire viene liberado silenciosamente y con tranquilidad, mientras el empuje de la espiración desciende con fuerza hacia el vientre. Los intestinos se “comprimen” generando un masaje saludable a los órganos internos. Los maestros comparan la respiración Zen al mugir de la vaca o al llanto del bebé. Esta respiración es el “Om”, la semilla, el neuma, la fuente de vida. Si la posición, la respiración y la actitud de vuestra mente están en armonía entenderán el Zen verdadero.

I – como Infusión

La respiración aplicada a la fitoterapia genera efectos benéficos. El vapor posee un efecto descongestionante y mejora sensiblemente la cualidad de la respiración. Una planta recomendada por sus efectos positivos para la respiración es la Salvia. Esta hierba aromática contiene un aceite esencial cuyas virtudes resultan muy benéficas. La Salvia posee propiedades antiespasmódicas y estimulantes: es un precioso aliado contra la depresión. Es muy efectiva como calmante de inflamaciones de las mucosas, de la nariz, de la garganta y de infecciones del tramo respiratorio. Por medio de inhalaciones y gárgaras se puede aprovechar su acción antiséptica. Las contraindicaciones y los efectos colaterales de la Salvia son: olas de calor, convulsiones, hipertensiones (con dosis elevadas).

O – como Observación

Los pulmones saben que hay que respirar y obedecen. Se sienten pobres e inspiran. Aman la pureza y espiran. El proceso mismo de la respiración enseña las leyes de la obediencia. Por lo tanto observar y cuidar todo lo que respiramos es fundamental para obtener la máxima vitalidad y rendimiento de nuestro organismo. Respirar en lugares poco aconsejables sin tomar precauciones puede perjudicar la funcionalidad de nuestro respiro con consecuencias muy graves para los órganos.

N – como Naturaleza

La naturaleza nos regala lugares magníficos donde respirar profundamente aire puro para nuestros pulmones. Los pinares y los maravillosos lugares marítimos nos regalan una sana posibilidad de curar nuestro organismo. Desde la antigüedad pasar un día al mar o en la montaña para respirar aire limpio es, sin dudas, un beneficio para todo el cuerpo.

E – como Ejercicio

La clave para una respiración profunda es respirar profundamente con el abdomen, aumentando el caudal de aire fresco en los pulmones. Cuando se respira profundamente con el abdomen se inhala más oxígeno. Pongan una mano sobre el pecho y otra sobre el estomago. Inspiren por la nariz. La mano sobre la panza debería subir. La mano sobre el pecho debería quedarse quieta. Espiren con la boca. Empujando afuera la mayor cantidad de aire posible contrayendo los músculos abdominales. La mano sobre la panza debería moverse mientras espiran. Continúen a inspirar por la nariz y espirar por la boca. Prueben a inhalar el oxígeno suficiente para que el bajo abdomen suba y baje. Cuenten lentamente durante la espiración. Si tienen dificultad a respirar con el abdomen mientras están sentados prueben a acostarse sobre el piso. Ubiquen un pequeño libro sobre el abdomen e intenten respirar de manera que el libro suba durante la inspiración y baje durante la espiración.

Espero que este breve comentario pueda ayudarlos a comprender muchos de los factores que, hoy por hoy, no están más respetados por personas inconscientes y negligentes. La polución atmosférica es la causa de nuestro malestar respiratorio. ¡Salvemos la naturaleza! Ella nos paga con lindísimas e interminables fuentes de bienestar para una absoluta conservación de la vida.

 



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