La ampolla de Asclepio - El cansancio

El cansancio mental

por Claudia Venturino, psicóloga, psicoterapista y psicodramatista

El cansancio mental es una condición de malestar del sistema nervioso, muchas veces debida a un trabajo que nos obliga a largas horas de concentración o a situaciones de estrés.

Los síntomas pueden ser: dificultad en mantener la concentración, dificultad en memorizar nuevas informaciones, lapsos de memoria, falta de energía, somnolencia durante las horas del día, sensación de que las horas de descanso no sean suficientes. Pueden aparecer también malestares físicos cuales dolor de cabeza, dolores musculares, dificultad en la digestión.

A veces se trata de situaciones temporáneas, como en el caso de estudiantes durante el periodo de exámenes. En estos casos un descanso adecuado y la interrupción de actividades estresantes es suficiente para recuperar las energías. En otros casos el malestar perdura porque no es posible reducir la carga de trabajo o porque, aún luego de haber descansado, no se logra restablecer el equilibrio adecuado.

Algunas recomendaciones para descargar la tensión nerviosa y recuperar las energías son:
- Hacer actividad física. Aunque parezca absurdo pensar en descansar cansándose, en realidad el esfuerzo físico permite descargar tensiones a través de la actividad muscular y liberar la mente al mismo tiempo.
- Tener la costumbre de recortarse un tiempo para hacer actividades placenteras; escuchar música o charlar con amigos puede ser muy útil, sobre todo si se hacen en las pausas de trabajo.
- Dormir bien es indispensable. Se deberían dedicar al sueño por lo menos 7-8 horas por noche, intentando acostarse siempre a la misma hora.

Hay situaciones donde el cansancio mental no puede ser relacionado directamente con la propia actividad: algunas personas sufren de un cansancio crónico hasta en periodos de descanso, cuando no desempeñan alguna actividad desafiante desde el punto de vista mental.

Efectivamente algunas problemáticas de tipo psicológico están relacionadas con el cansancio físico y mental. La ansiedad – por ejemplo – es un síntoma de malestar psíquico muy frecuente y debilitante cuando llega a una intensidad tal de comprometer el normal desarrollo de la vida diaria. La persona ansiosa no puede sacarse la sensación de que algún evento negativo pueda ocurrir y está permanentemente en búsqueda de factores tranquilizadores – por un lado – y de situaciones potencialmente peligrosas a evitar por el otro. Aunque no desempeñe actividades desafiantes o estresantes, este continuo trabajo interior lo obliga a un análisis constante de las posibles consecuencias de sus acciones. Esto constituye una condición de estrés psico-físico que genera un cansancio crónico. Dicha situación es agravada porque la persona no puede justificar su estado de fatiga, ya que no está consciente del propio esfuerzo en vivir situaciones generalmente consideradas tranquilas.

Al cansancio mental se suma el cansancio físico porque la tensión que deriva del sentirse siempre en peligro produce un estado de alerta fisiológico. Sería como si la persona tuviese que estar lista a escapar en cualquier momento y, por consiguiente, sus músculos nunca se relajan del todo. No podemos sentirnos descansados después de haber pasado el día a ‘mirar a nuestra espalda’ y ‘listos para huir’.

Aquellas personas que sufren de depresión experimentan una situación aún diferente. Esta patología psíquica está caracterizada por un estado general de desaliento que tiene que ver con el humor y con las energías físicas y psíquicas. La persona que sufre de depresión lamenta una pérdida de interés hacia todas las actividades diarias, incluyendo las que anteriormente consideraba agradable. El humor triste y el estado de apatía general privan el sujeto de sus fuerzas vitales. Sin el justo grado de motivación – que es el resorte que guía todas nuestras actividades – el individuo no puede encontrar la energía necesaria para desempeñarse en las tareas más sencillas.

Cuando se advierten síntomas de cansancio mental y/o físico – que no pueden ser explicados con un cansancio normal debido a las actividades desarrolladas – se debería consultar un psicólogo o un neurólogo al fin de profundizar las causas del problema y enfrentarlo en la manera más adecuada.

© Copyright 2022 - Todos los derechos reservados
Corpo Mente Spirito
P.Iva: 03997200047
Cambiar idioma